viernes, 2 de noviembre de 2012

VENDEDORES EN EL ANDÉN

Por ahí salió el recuerdo de la venta de frutas (especialmente uvas) al paso del tren. Cada uno se esmeraba en preparar los paquetes en la canasta "a ojímetro" que cada uno tenga más o menos lo mismo.
Una vez por inundaciones quedaron varados varios pasajeros y ya no sabíamos que más venderles porque compraban lo que les lleváramos.

Pero también estaban las picardías de chico: sobre el momento de la salida del tren, vendíamos diarios viejos con Nenino, Raúl Campeón y toda la barra. Cobrábamos con el tren ya en movimiento, pero igual, algunos afortunados alcanzaban a expresarnos sus más creativas puteadas cuando se daban cuenta.

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